SALAS DEL MUSEO DE ARTE CONTEMPORANEO, BIBLIOTECA NACIONAL. MADRID. 1953.

Ficha de proyecto

José Luis Fernández del Amo (Madrid, 1914-1995) fue el primer director del nuevo Museo de Arte Contemporáneo entre 1952 y 1958, años en los que se advierte un fuerte cambio en la definición de lo moderno y lo contemporáneo en la sociedad y la cultura españolas.

El proyecto del nuevo Museo de Arte Contemporáneo fue impulsado por Joaquín Ruiz-Giménez -Ministro de Educación de la época- como pieza clave para modernizar los lenguajes plásticos del país y siguiendo así las nuevas directrices de apertura del régimen. La exposición muestra el propósito de Fernández del Amo de crear un centro vivo de estudio y debate que sirviera de apoyo al arte nuevo, a la altura de los museos europeos y norteamericanos inaugurados anteriormente.

Su idea de museo apareció recogida en un documento fundamental: Museo de Arte Contemporáneo. Memoria para su instauración (1955), donde señaló las necesidades y líneas de trabajo. Entre ellas destacan la creación de una colección representativa de arte del siglo XX, la apertura del museo al ámbito internacional, fomentar el mecenazgo y difusión de los artistas, elaborar un programa de actividades temporales dentro y fuera del museo, y establecer una sede fija apropiada para dichas funciones.

De la gestión de Fernández del Amo sobresalen varios aspectos, como la elaboración de un proyecto museológico. En él pretende singularizar la aportación de los artistas españoles más relevantes en la definición de las vanguardias artísticas, tales como: Pablo Picasso, Juan Gris, Julio González, Joan Miró y Salvador Dalí. Al tiempo, apuesta por acoger proyectos innovadores de artistas jóvenes o apenas conocidos, como lo eran Óscar Domínguez o Pablo Palazuelo.

Esta instalación inicial del Museo de Arte Contemporáneo como célula primera para su creación después del Decreto de 9 de octubre de 1.951 por el que se escinde del Museo de Arte Moderno, enquistado este en su académica instauración, se realizó en uno de los cuatro grandes patios del edificio de la Biblioteca Nacional en Madrid. Ocupando locales de la planta baja de dicho edificio con acceso por el Paseo de Recoletos, en la esquina suroeste, se pretendía instalar de manera provisional y en precario los despachos de la dirección, biblioteca, sala de exposiciones y las primeras salas del fondo que fuera adquiriéndose y que se exhibiría de forma cíclica. Todo ello con las dependencias de almacenaje y servicios pertinentes.

El proyecto que fué realizado consistía en la habilitación del patio mencionado, dotándole de la iluminación cenital y de la distribución versátil que permitiese la óptima exposición en el espacio psicológico propio a la obra de arte que sucesivamente se presentase del fondo adquirido.

Una retícula modular, coordinada exactamente en suelo y techo, establecía la posibilidad de muy diversas posiciones en los paneles que fijados por elementos metálicos crearían distintos espacios en un recorrido que se pudiese adaptar a las condiciones exigidas por la obra expuesta.

La estructura del techo para su total diafanidad y las proporciones dadas a todos los elementos ensamblados para el efecto que se perseguía, fueron los determinantes del proyecto, conjugados con la expresión plástica de los materiales para la consecución de un ambiente absolutamente neutral. Todo había de exaltar la virtualidad de la obra de arte sin afectarle en nada cuanto contribuya a la definición del espacio.

Las fotografías muestran la primera instalación del Museo de Arte Contemporáneo a los tres años de su fundación.

SituaciónPatio del edificio de la Biblioteca Nacional. Madrid
FechasConstruido. 1953. Actualmente desaparecido
PromotorMinisterio de Educación y Ciencia
Equipo del proyectoJose Luis Fernández del Amo
Alcance del encargoProyecto de Ejecución
Dirección de obra
Coordinación de los diferentes intervinientes de la actuación.